Poco hay para decir luego de la jornada de ayer, negra por donde se la mire.
Se jugó mal, sin espíritu y se perdió por goleada. En un primer tiempo parejo, en el que ambos tuvieron sus oportunidades, un error en la defensa de Cama desniveló el marcador. El escurridizo 10 rival puso el 1 a 0 y iba a ser difícil la remontada.
Sin mucho resto anímico, Camaleón lo tuvo a poco de inicar la segunda etapa, pero JJ no llegó a rematar al quedar mano a mano con el arquero.
La cancha se hizo cada vez más grande y las piernas de Camaleón cada vez más flacas... El rival iba y venía a voluntad. Tocaba y tocaba. Las pocas veces que Camaleón atacaba, lo hacía en una muy marcada inferioridad numérica, y terminaba perdiendo rápidamente el balón.
Llegaron el segundo y el tercer gol. Pudo haber sido peor, de no ser por el buen desempeño de Facu, que evitó la catástrofe total.
Jugando así se vuelve muy complicado pensar en ascender. Camaleón debe recuperar su amor propio. El mismo amor propio que tantas veces lo hizo ilusionarse.
lunes, 7 de julio de 2008
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