Pronóstico

jueves, 26 de junio de 2008

Adiós a Juanqui

A mi querido club,

Quería compartir con ustedes lo que me pasó el sábado pasado.

Como no estoy jugando y cada vez que voy a ver un partido de rugby me muero de ganas de jugar, estoy yendo poco a ver los partidos.

Estaba en mi casa haciendo un par de cosas, a un par de cuadras del club y a otro par de la casa de los Migliore, cuando me enteré de lo de Juanqui. Es muy difícil explicar lo que pasó por mi cabeza.

Primero fue asombro: “¿Qué? ¿Me estás cargando?”.

Después vino la negación: “No puede ser”. “Es imposible”.

Por último, llegaron la incomprensión, la consternación y el dolor. Mucho dolor.

Inmediatamente se me vinieron diez mil preguntas a la cabeza. Pero ninguna respuesta. ¿Por qué pasó esto? ¿Por qué así? ¿Por qué en CUBA? ¿Por qué Juanqui? El informe médico dará su explicación técnica de lo que pasó. Todos tenemos la certeza de que clínicamente se hizo todo lo que se pudo. Pero nadie podrá contestar de fondo por qué se tuvo que ir Juanqui. Por qué se tuvo que ir así. Cuando pasan estas tragedias es muy difícil hallar respuestas. Quizás no haya. Sino que uno es el que tiene que buscarlas.

No entendía por qué me ponía tan mal si a Juanqui lo conocía muy poco. Tal vez lo saludé un par de veces. Pero sentí una inmensa necesidad de ir al club, de estar ahí.

No hace falta describir el ambiente cuando llegué a la Villa. Pero paradójicamente, me empecé a sentir menos angustiado. Como muchos decían el martes, el estar juntos y apoyarse en otros disminuye el dolor. Me sentí parte de una gran familia que había perdido a un hermano. Primera lección: Juanqui me enseñó lo que es CUBA.

Alguna vez escuché a Gonzalo (Begino) y a Piltrafa (A. Ezcurra) decir en una gira a Sudáfrica: “Esto es mi vida”. En ese momento no entendí. Hoy entiendo todo perfectamente. El club. Los amigos. El grupo humano. El sentimiento de pertenencia. El rugby…

Randall Álvarez (ESPN) decía cada vez que iba a transmitir un partido de fútbol: “Prepárense para disfrutar de 90 minutos del deporte más hermoso del planeta”. Estimado Randall: nunca jugaste al rugby…

No vengo de una familia de rugby. Sin embargo, mis viejos me dieron la oportunidad de jugar el mejor deporte que existe en el mundo. De jugar en un club enorme en todo sentido como es CUBA. El destino quiso que muchos de mis amigos dejaran de jugar a una edad temprana. Esto, sumado a elecciones personales, hizo que me alejara del deporte algunos años de mi vida.

Como todos los que alguna vez nos pusimos la camiseta del club, yo también soñé con jugar en primera, con tocar el cielo con las manos. Quizás sea el único sueño que me quede sin cumplir en mi vida. Lo único que tengo para reprocharme es el no haber sido el mejor jugador de rugby que pude ser. Y tendré que aprender a vivir con esta deuda, con este sueño que no fue. El rugby también me enseñó eso. A poder seguir adelante. A convivir con un sueño no cumplido. Después de escuchar los testimonios de sus amigos, Juanqui también me dejó otra cosa… Segunda lección: ser lo mejor que uno pueda ser. No guardarse nada nunca. En ningún ámbito de la vida.

Gonzalo leyó una carta del capitán de la M-16 en la que contaba el fanatismo de su hermano de 11 años. A la primera le quiero hacer saber que esos chicos no son los únicos hinchas que tienen ni los únicos que les siguen la campaña. Yo no tengo recortes de diarios en las paredes. Tampoco me sé el resultado de todas las divisiones. Pero vibro con cada partido de CUBA. Me alegro cuando ganamos y me amargo cuando perdemos. Festejo cada try, cada tackle, cada pelota recuperada. Aprieto los dientes cuando vamos perdiendo y me muerdo la lengua cuando nos cobran un penal mal cobrado. Sufro cuando nos suspenden a algunos de nuestros mejores jugadores. O cuando se nos lesionan otros. Vibro como tantos otros. Tercera lección: Juanqui me hizo dar cuenta que cuando juega la primera, está jugando todo un club atrás. Jugadores, no jugadores, ex jugadores, entrenadores, médicos, madres, hermanos… Amigos.

Y sepan también que los envidio. A todos y a cada uno de los que pudieron jugar en la primera de mi club. Del club al que más quiero. A todos los que hoy tienen la posibilidad de hacerlo. Envidio a Juanqui, que no sólo tocó el cielo con las manos, sino que se fue al cielo con la camiseta puesta y todo.

Sólo tengo palabras de agradecimiento para Juanqui, que, sin saberlo, me dio tremenda lección de vida. Me enseñó a entender muchas cosas en muy poco tiempo.

Si el rugby fuera sólo un deporte, el corazón sería sólo un órgano (Jorge Busico).

Fuerza querido CUBA, porque estoy convencido que esto nos va a hacer crecer mucho. Es la historia de este club. En las buenas, y en las malas mucho más.

Un abrazo

Negro Giaccio

lunes, 9 de junio de 2008

EPDC


Primera encuesta que se define por unanimidad. Con una muy alta participación (12 votos) la expresión popular se hizo sentir. Quedó esclarecido que Fito volvería a ser el Pene del Choto luego de su infantil expulsión del domingo anterior.
Para no dejar dudas, el mismo Fito habría participado de la encuesta otorgando su voto a la clasificación con la que cargará de aquí a un tiempo: EPDC (El Pene Del Choto).

Un triunfo con sabor amargo

Un triunfo y nada más. La crónica dirá que fue un partido trabado y muy luchado, en el que finalmente el negriazul se pudo sobreponer a la adversidad y quedarse con una victoria muy trabajada. También dirá que Camaleón perdió a uno de sus hombres más importantes (y al mejor jugador del partido de ayer) por el resto del campeonato. Pero no caigamos en frases hechas ni nos apresuremos. Analicemos cada parte por separado.

El partido se preveía difícil en los papeles. Ya al momento de firmar la planilla, el observador JC indicó que absolutamente todos los miembros del reciente ascendido equipo contrario eran CCU (N. de R.: "Club Cadete Universitario", denominación que sólo puede tenerse hasta los 18 o 19 años).
Pero todos sabemos que a Camaleón le gustan los desafíos. El equipo tuvo asistencia completa y mostró solidaridad a la hora de turnarse para salir. Sin dudas, el mail de Oso caló hondo y el equipo modificó notoriamente su actitud en este sentido.
Ya de arranque se pudo observar la tónica que tendría todo el partido. Cachaca corriendo y presionando en toda la cancha, y Camaleón, con algo más de oficio, tirando bochazos a los delanteros. Las primeras aproximacioens fueron de Camaleón, sin demasiado peligro. Pero rápidamente, y en una desafortunada jugada, el fondo se descuidó y Cachaca se puso en ventaja, luego de que un delantero le bajara la pelota a otro de cabeza dentro del área chica.
Casi en seguida, Facu tapó notablemente un mano a mano que pudo cambiar el rumbo del partido.
El 10 rival hacía de las suyas y el mediocampo de Camaleón perdía la pelota muy rápido. Por fortuna, un balón cayó en los pies de Joaco, que se iluminó y asistió quirúrgicamente a Ale, para que defina a un toque desde la puerta del área y decrete el empate.
Poco después, lo volvió a tener Ale de cabeza, pero su cabezazo fue demasiado débil. La defensa de Cama se paró un poco mejor y empezó a controlar a los delanteros. Al mediocampo le seguía costando hacer pie y no podía asociarse. En el minuto 25 llegó un foul a Negro cerca de mitad de cancha, en una posición en apariencia intrascendente. El envío del mismo Negro cayó como una daga en el corazón del área de Cachaca para encontrar la cabeza de Ale, que de esta forma marcaba el segundo gol de Cama y el doblete para la cuenta personal.
Cinco minutos más tarde llegó la expulsión del nervioso delantero rival, tras un desleal puntapié a Willi T. El plato estaba servido en bandeja...
El primer tiempo se fue con un Camaleón que empezó a jugar mejor y a manejar un poco la pelota.
Poco antes del entretiempo, deja la cancha Indio tras resentirse de una lesión que arrastra hace unas semanas. En su lugar ingresó Pablo.
Para el segundo tiempo, Camaleón dispuso tres cambios más: salieron Oso, Joaco y Nico G e ingresaron Tino, Nico R y Javi G.
Los primeros diez minutos del segundo tiempo fueron los mejores de Camaleón, con buen toque y muchas llegadas. La más clara la tuvo Tino, que tras sacarse a un rival de encima, remató esquinado y bajo, encontrando la buena respuesta del arquero. En el rebote, Javi no pudo encontrar el arco.
Cachaca estaba parado para la contra y esperaba su momento. Cerca del minuto 20, el partido quedó nuevamente en igualdad numérica (diez contra diez) por la lesión de Ale.
Se emparejó mucho el partido y Cachaca empezó a arrimar peligro. Coco pasó al medio y aportó con marca. Pablo tuvo 10 minutos con un par de caños incluidos que hicieron acordar a aquel PP modelo 2000-2004, en toda su dimensión, imparable por donde se lo mirase.
Y Cachaca fue. Pero chocaba una y otra vez con alguno de los valuartes de Cama: Willi (muy firme), JC (impecable partido), Frank (bien en la marca y en la intención de salir jugando), Nico R (definitivamente un jugador profesional, con muy buen estreno de sus botines hechos con piel de prepucio de canguro) y Facu.
Tuvo el empate en un mano a mano que afortunadamente el delantero envió por encima del travesaño. También llegó con algún que otro tiro libre. Sin llegar tan claro, tuvo tres o cuatro situaciones en las que mereció llegar al empate. Pero Camaleón zafó y se llevó la victoria.

En cuanto a lo que dejó el partido, es imposible no pensar en las secuelas que va a dejar en el equipo la ausencia de Ale por el resto del campeonato. A esto hay que sumar las lesiones de Poro, Juanji e Indio. Un tendal. Igualmente, nada está dicho. Porque este equipo está bañado con el fuego sagrado de los grandes. Sabe agrandarse en las difíciles. Deberá demostrarlo una vez más.
Y para cerrar, amigo lector, le dejo esta frase que alguna vez dijera Einstein: Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.


miércoles, 4 de junio de 2008

Cuatro fechas para Fiti?? Acá está su descargo...

Estimado Federico Cicardo:

Te escribo con motivo en mi expulsión del último domingo 1 de junio en el partido Camaleón – Milicia. Ayer estuve por el club con la intención de hablar con alguien de la comisión de fútbol y me dijeron que se reúnen los lunes, día en el que doy clases en la facultad y se me hace imposible asistir. No obstante ello, Matías muy amablemente me dio tu mail y me dijo que te escriba y además me permitió tener acceso al informe del referee. Con respecto al mismo, me gustaría hacerte algunos comentarios, sobre todo, teniendo en cuenta que me dieron cuatro fechas tomando solamente la versión del árbitro sin escuchar la mía. Por eso es que me tomé el atrevimiento de escribirte.

El informe del árbitro es parcial y tendencioso, ello en razón de:

1) es verdad que apliqué un puntapié después de haber terminado una jugada. Pero

el informe no dice que el mismo fue insignificante, que no fue violento ni lesionó en lo más mínimo al contrario. No quiero justificar mi accionar, estuve mal, lo reconozco, pero dicho de ese modo pareciera que fue una gran patada y eso no es cierto. Fue apenas un toque producto de una reacción por un roce inmediatamente anterior del otro jugador para conmigo. De hecho, jamás esperé una tarjeta roja directa por eso. Cabe aclarar que hace cuatro años que juego en Camaleón y jamás fui expulsado ni tuve problemas con un árbitro. No tengo ningún antecedente por mala conducta deportiva.

2) el árbitro omitió en el informe que cuando me sacó la tarjeta me dijo “esto no es

rugby”, frase totalmente fuera de lugar y que provocó la reacción que luego tuve con él. Tendría que haber sacado la tarjeta en silencio, no provocarme concomitantemente a la expulsión. Además, esa frase encierra probablemente un prejuicio para con el equipo teniendo en cuenta que la mayoría de mis compañeros son ex jugadores de rugby. Particularmente, yo sólo jugué al rugby en el colegio, hace más de 12 años que no juego y no me considero rugbier. Y si eventualmente lo fuera, no veo la razón para que diga eso en forma despectiva y provocativa.

3) es cierto que reaccioné y lo insulté. Estuve muy mal, seguramente eso fue peor

que el pequeño punta pie producto de típicos roces en el fútbol. Pero respecto de este punto quiero aclarar dos cuestiones que fueron omitidas maliciosamente en el informe:

a) en el entretiempo le pedí perdón reiteradas veces, porque rápidamente entendí

que estuve mal (a pesar de su desubicada provocación al echarme). El me aclaró que me iba a informar igual a pesar del perdón y le dije que haga lo que le parezca, que no le estaba pidiendo perdón para que no me informe, sino porque era lo que correspondía porque había estado mal en insultarlo y porque soy una persona adulta y educada.

b) es totalmente falso que yo le haya dicho que lo iba a agarrar afuera. Jamás lo amenacé.

No pretendo justificarme ni polemizar ni con el árbitro ni con la Comisión, por

supuesto. Simplemente quise dar mi versión de los hechos dado que me aplicaron una sanción que, según mi entender es excesiva, solamente atendiendo a los dichos del árbitro. Creo que me merezco una sanción porque no actué en forma correcta, pero más baja.

Por supuesto que me someto a vuestra decisión y la acataré como corresponde para el caso que este mail no logre cambiarla.

Les envío un cordial saludo y quedo a la espera de vuestra respuesta.

Martín Brindici

DNI 26.844.955

Socio nro. 36.997

Cel. 15-3009-3009

martes, 3 de junio de 2008

La hazaña que no fue

El domingo amanecía con una cuatrifecta perfecta: aire libre, fútbol, amigos y asado... Cuatro pilares que auguraban una jornada inolvidable. Y en efecto, difícil será no recordarla.
El pitazo inicial se demoró casi cuarenta minutos por la demora que arrastraba el partido previo. Las chicanas y las humoradas ya estaban a la orden del día en los miembros camaleonenses. Luego de la dulce espera, el once titular se dispuso a dar lo mejor de sí frente al poderoso, al menos en los papeles, La Milicia.
El partido arrancó parejo, muy trabado en el medio y con la pelota viajando mucho por el aire. En una de las primeras jugadas de riesgo, la pelota le quedó a Coco (de gran partido) fuera del área, que remató elevando su remate apenas por encima del arco rival. Primer aviso.
Casi en la jugada siguiente, gran pelota al vacío de Frank para Willi T y mortífero centro atrás de la W, para habilitar a Coco que con gran definición colocó la pelota por encima del cuerpo del arquero y decretó el 1 a 0.
Casi de inmediato, lo insólito. La jugada intrascendente que se hace trascendente. Copa le quita el balón al rival y en el momento en que la pelota ya se había ido al lateral, llegó el "toquecito": patada de atrás. El árbitro no vaciló. Roja directa y 10 contra 11 por los restantes 75 minutos.
Cama se reordenó. Tinito (de buen primer tiempo) se retrasó al medio y aportó marca y salida por el sector derecho. En la izquierda, el solidario Indio ingresó para jugar de lateral izquierdo, una posición que no le es familiar, pero que el equipo necesitaba cubrir en forma urgente.
Las situaciones de gol de La Milicia no tardaron en venir. Facu empezó a lucirse. Tapó dos buenos remates rivales, desviándolos al córner.
Camaleón aguantaba el partido y se defendía bien. Realmente este año se muestra un poco más sólido en defensa, pudiendo cuidar un resultado mejor que en otros momentos.
Sin mucho más riesgo, terminó el primer tiempo.
En el segundo, entró Ale para meterle vértigo a las contras. Coco se retrasó unos metros y Negro se tiró un poco atrás a lanzar pelotazos que pudieran lacerar al rival.
La Milicia se iba, pero con más empuje que fútbol. Oso y Porito estaban firmes en la zaga central y el enorme Facu (figura indiscutida del partido) se ponía el traje de superhéroe para descolgar centros o para desviar tiros al córner.
Y tal como había planteado el partido el Cama, llegó el segundo gol. Negro encaró y habilitó a Ale, que se metió en el área y fue derribado. Penal. Discutible si se debía aplicar la ley del último recurso. La máxima autoridad no lo entendió así. Sin Pablo en la cancha para tomarse revancha del penal del domingo anterior, Negro tomó la pelota. El arquero para un lado y el balón para el otro. Gol. 2 a 0 y la hazaña estaba ahí... se acariciaba... pero todavía quedaba una eternidad.
Y La Milicia puso toda la carne al asador. Y empezó a ir... Tanto va el cántaro a la fuente...
A los pocos segundos, en un momento psicológico clave del partido, los delanteros agarraron distraidos a medio Camaleón y decretaron el descuento.
Lo mejor de La Milicia llegó en los 25 finales. Así también lo mejor de Facu, para mostrar todo su repertorio. Fue poco después del descuento caundo se produjo la atajada del campeonato. Dos disparos a quemarropas detenidos por la humanidad del hombre de Tres Arroyos. El segundo de los remates, contenido sin dar rebote. Los dioses del fútbol estaban con Camaleón... Al menos eso parecía.
Lo tuvo Ale para volver a estirar la ventaja, pero no pudo ser. También lo tuvo Pablo, pero remató débil a las manos del arquero. Incluso, luego de un tiro libre de Negro con pique antes del arquero, Ale marcó el gol de rebote, gol que fue anulado por presunta posición adelantada.
El 7 de Milicia ya era imparable a esa altura. Y las piernas de Camaleón ya no daban más.
Con 10 minutos por jugar, llegó el puñal de La Milicia, y se enterró hasta el fondo del corazón Camaleonense. Desborde por la derecha y centro. Entró el 10 sin marcas y empató el partido.
Sin embargo, Camaleón sabía que el empate todavía era un buen resultado. Siguió intentando y tuvo la más clara con un tiro libre indirecto que Pablo tocó a Negro, que remató seco, encontrando bien parado al arquero.
Llegó la lesión de Porito. 9 contra 11. Dos minutos por jugar...
Y en la agonía del partido, cuando parecía que el empate estaba sellado, se produjo lo inesperado. Fórmula repetida. Desborde por la derecha, centro y, esta vez, cabezazo a contrapie y gol. Casi la saca Facu, pero no pudo ser. Demasiado había hecho ya.
Sólo quedó tiempo para un par de pelotazos de mitad de cancha para ver si encontraban alguna cabeza salvadora. Pero no pudo ser.
Se perdió un partido perdible en los papeles. Se jugó bien y se corrió mucho. Manteniendo el nivel de sacrificio y juego, los resultados van a llegar. Camaleón lo sabe. Bah, los resultados ya llegaron. O no hubo quince amigos tomando vino y comiendo un asado a los pocos minutos de la derrota deportiva??